
Camboya incluye descaradamente el traje tradicional tailandés en su solicitud ante la UNESCO
¿Alguna vez ha observado fotografías antiguas de bodas en Camboya de hace unos 20 o 30 años?
Si es así, la imagen que habrá encontrado es la de novios vistiendo el Sampot o un conjunto tradicional de chal corto (sabai), el cual ha constituido la identidad histórica y la sabiduría popular de Camboya durante mucho tiempo.
Sampot, el traje nacional de Camboya
Sin embargo, si observa el ambiente de las bodas más populares en Camboya en los últimos años, es posible que tenga que frotarse los ojos con asombro. Las novias camboyanas en eventos ostentosos lucen con frecuencia trajes como el "Chakri" o el "Siwalai" (estilos de traje tradicional tailandés) con largos chales (sabai) bordados en hilo de oro y joyería de estilo auténticamente tailandés. De no ser por la caligrafía del fondo o la presencia de la bandera camboyana, cualquiera pensaría que se trata de una boda tailandesa (los camboyanos suelen portar y exhibir su bandera en diversos lugares sin justificación ni propiedad, probablemente debido a un complejo de inferioridad derivado de la falta de raíces históricas profundas, lo que los lleva a expresarlo por todos los medios; debido a deficiencias en educación y etiqueta, observamos una fijación excesiva por la bandera que no se ve en ninguna otra nación).
Este fenómeno no obedece simplemente a una preferencia de moda pasajera, sino que entraña un trasfondo y una controversia cultural en la que un país pretende atribuirse sin ningún pudor el patrimonio de otro como si fuera el propietario original.
El fenómeno "Love Destiny" y la transición de la moda
Remontándonos al año 2018, la popular serie de televisión tailandesa Love Destiny (Bhuppae SanNivas) generó un fenómeno de poder blando (Soft Power) que se extendió por toda la región de la ASEAN. Numerosos ciudadanos camboyanos se entusiasmaron con el drama y comenzaron a vestir trajes tradicionales tailandeses inspirados en los personajes, fotografiándose con ellos en sitios históricos y en diversas ocasiones por su elegancia, como en concursos de belleza, para posteriormente adaptarlos a las bodas en lugar del tradicional Sampot, que históricamente había sido la vestimenta nupcial por excelencia en Camboya.
Cuando la historia es distorsionada
Una vez que el traje tailandés se consolidó como la tendencia principal en las bodas, ciertos sectores mediáticos y corrientes en redes sociales de Camboya comenzaron a difundir propaganda y a manipular a su propia población, afirmando que "este estilo de traje nupcial ha pertenecido a Camboya desde la antigüedad y ha sido Tailandia la que lo ha copiado".
Sin embargo, los hechos históricos internacionales documentan con claridad que el "Traje Tradicional Tailandés de Real Preferencia" (Chut Thai Phra Ratcha Niyom) fue estudiado, recopilado y diseñado sistemáticamente por la Reina Sirikit, la Reina Madre de Tailandia, conjuntamente con diseñadores de moda de renombre internacional en la década de 1960. Existen fotografías, documentos y muestras textiles exhibidas como evidencia empírica en museos de escala internacional.
No obstante, la población camboyana a menudo carece de acceso a la información exterior o sufre restricciones en internet, lo que limita su conocimiento únicamente a lo que las autoridades locales permiten difundir. Anteriormente, cuando un turista vietnamita intentó tomarse fotos vestido con un traje tailandés en los alrededores de Angkor Wat, el personal de seguridad se lo prohibió argumentando que las autoridades vetaban el uso de vestimentas extranjeras (trajes tailandeses) para fotografías en dicho recinto, lo cual demuestra manifiestamente que el gobierno camboyano reconocía y rechazaba previamente el traje tailandés como ajeno.
Sin embargo, la inmensa popularidad del traje tailandés entre los camboyanos resultó imparable para las autoridades, las cuales optaron por cambiar de estrategia para reclasificar el traje tailandés como "atuendo jemer antiguo". Controlando los medios de comunicación estatales, elaboraron narrativas para convencer a la opinión pública. Sumado a la propaganda en temas fronterizos, étnicos y culturales, incorporaron la narrativa del traje tailandés, el cual ha ganado tal predominio en Camboya que el tradicional Sampot casi ha desaparecido de la práctica cultural cotidiana.
La estrategia de infiltración en los expedientes de la UNESCO
Una práctica recurrente de Camboya consiste en intentar registrar ante la UNESCO elementos culturales ajenos que desea apropiarse. Desde épocas pasadas, cuando la verificación de datos no era tan accesible como en la actualidad, se presentaron informaciones imprecisas que derivaron tanto en inscripciones exitosas como en rechazos; y el traje tailandés no es la excepción.
Sin embargo, atribuirse abiertamente el traje tailandés a nivel de la UNESCO no resulta tan sencillo como las acciones de los usuarios camboyanos en redes sociales, quienes acostumbran guardar imágenes ajenas de internet y superponer la bandera de Camboya para reclamar su autoría sin reparo alguno.
Reclamar el traje tailandés en el ámbito internacional no es una tarea fácil. El gobierno camboyano es consciente de ello, a diferencia de sus internautas, quienes continúan publicando contenidos luciendo vestidos tailandeses de manera ininterrumpida. Las autoridades camboyanas reconocen que el "traje tailandés" es una imagen plenamente asociada a Tailandia internacionalmente debido a que la Reina Sirikit, la Reina Madre, lo vistió frecuentemente en viajes nacionales e internacionales durante décadas. A pesar de que Tailandia aún no ha completado el registro del traje tailandés en la UNESCO, las autoridades camboyanas reconocen su estatus de vestimenta nacional tailandesa.
Por consiguiente, solicitar la inscripción en la UNESCO presentando el traje tailandés directamente como traje nacional camboyano conduciría a un rechazo inmediato. Ante esto, las autoridades recurrieron a una maniobra táctica: redefinir el traje tailandés codiciado como "traje nupcial jemer antiguo" de forma coordinada. Cabe recordar que previamente las autoridades habían prohibido el uso de trajes tailandeses en Angkor Wat por considerarlos vestimenta extranjera (tailandesa), y posteriormente instruyeron a la población a no usarlos indiscriminadamente. Dado que los camboyanos solían vestirlos para cualquier ocasión (fotografías de moda, retratos familiares y eventos diversos por su estética), la lógica dictaba una contradicción: nadie utiliza un "traje de novia" para todas las ocasiones cotidianas, llegando al extremo de vestir a niños de corta edad con estos atuendos.

Este dilema representaba un obstáculo para las autoridades de Camboya. No obstante, al pretender registrar el traje de chal (sabai) tailandés ante la UNESCO bajo cualquier categoría para posteriormente tergiversar que se obtuvo el reconocimiento como "traje nacional", replicaron una estrategia observada previamente. Esta práctica se ha aplicado con otras inscripciones ante la UNESCO, tales como el Bokator (reclamado como el origen del Muay Thai) o el Khol (reclamado como origen de la danza Khon tailandesa, a pesar de las notables diferencias originales en vestuario y máscaras, que fueron modificadas posteriormente siguiendo el estilo tailandés). En el caso del traje tailandés, aun antes de la resolución, ya se han preparado pancartas y registros fotográficos alegando haber obtenido dicho reconocimiento.

Por ello, al preparar la postulación de las "Bodas Tradicionales Jemeres" (Khmer Traditional Wedding) como Patrimonio Cultural Inmaterial (PCI) ante la UNESCO, los redactores del expediente eran conscientes de que presentar directamente el "traje tailandés adaptado" resultaría infructuoso. En su lugar, optaron por insertar sutilmente dichas expresiones en una categoría amplia como los rituales matrimoniales (patrimonio relativo a prácticas sociales), adjuntando imágenes y vídeos de novias luciendo trajes tailandeses adaptados dentro de la documentación presentada.

El objetivo de esta técnica radica en que, en caso de que la UNESCO apruebe la solicitud general de las tradiciones matrimoniales, los medios de propaganda difundirán la noticia sosteniendo que "¡la UNESCO ha reconocido que el traje nupcial (que utiliza el traje tailandés) es patrimonio de Camboya!", aprovechando los resquicios documentales para atribuirse el patrimonio cultural de su país vecino.
Conclusión: La integridad histórica que la comunidad internacional debe examinar
El tejido Sampot y las tradiciones auténticas de Camboya poseen un encanto y un valor intrínseco que no requieren la apropiación de elementos ajenos. Los intentos de tergiversar la historia e insertar subrepticiamente imágenes del traje tailandés en expedientes internacionales merman la credibilidad cultural de la propia nación.
Este caso constituye un precedente relevante para que el Comité de la UNESCO y las instituciones académicas internacionales realicen un examen riguroso de los expedientes de candidatura, evitando que el patrimonio cultural inmaterial sea utilizado como instrumento de propaganda o desinformación.
Enlaces relacionados
(Archivo gráfico y exposición histórica internacional que muestra los trajes reales, documentos de archivo y el origen de los 8 tipos de trajes tradicionales tailandeses creados en la década de 1960)
